
En la Escuela Técnica formamos a la persona entera: la formación técnica y académica se completa con la formación humana, social, física y espiritual, con un tutor que acompaña a cada alumno y a su familia.
En el Instituto Madero la educación es «el perfeccionamiento intencional de todas las dimensiones de la persona». Un alumno no es una libreta de notas ni solamente un futuro técnico: es una persona única, con su historia, su familia y un proyecto de vida por delante.
Formar integralmente es trabajar todas esas dimensiones a la vez, buscando la armonía entre ellas. Por eso el plan de estudios técnico convive con el deporte, la vida de fe, las convivencias, los proyectos solidarios y un tutor que conoce a cada alumno. Nada de eso es un extra: es la misma formación, mirada desde distintos lados.
«Una formación integral que abarque las distintas dimensiones de la persona, buscando la armonía en su desarrollo»
Proyecto Educativo Institucional del Instituto Madero
Aprender a pensar con cabeza propia: razonar, mirar la realidad con sentido crítico y tener ganas de seguir aprendiendo toda la vida.
Conocimientos sólidos de la especialidad y capacidad de planificar, ejecutar y evaluar un trabajo con otros. Las orientaciones en Electrónica y Electromecánica, talleres desde 1° año, proyectos para la Feria Tecnológica, robótica, el Desafío ECO YPF, las prácticas profesionalizantes en empresas en 7° y los cursos de Formación Profesional del Instituto para los alumnos del ciclo superior.
Formar el carácter y la madurez afectiva: la amistad, las redes, las decisiones, el noviazgo, el proyecto de vida. Se trabaja en los talleres «Protege tu corazón», por edad, con cuestionarios para charlar en casa y encuentros de padres e hijos.
Educar para el encuentro con los demás y para la ciudadanía, con el bien común por delante del bien propio. Convivencias, campamentos, proyectos solidarios, la Fiesta de la Familia y una cultura de dar una mano al que la necesita.
El deporte como parte del crecimiento: aprender a superarse, a ganar y a perder, a jugar en equipo. Educación física y atletismo en el Club del Banco Central.
Siguiendo el espíritu de San Josemaría Escrivá, se propone la fe católica a quien quiera vivirla. Capellanía, misas, catequesis, Religión católica, Primera Comunión y Confirmación. Se reciben alumnos de todas las creencias; la propuesta se conversa con cada familia en la entrevista de ingreso.
Las orientaciones en Electrónica y Electromecánica, talleres desde 1° año, proyectos, robótica y el Desafío ECO YPF.
Valores, convivencias, campamentos, capellanía y ESI con «Protege tu corazón».
Un tutor para cada alumno durante todo el secundario, con entrevistas con la familia.
Hay un espacio para las familias: se reúnen una vez por mes para acompañar desde el colegio la educación de sus hijos y trabajar juntos. Cómo se vive →
La misión del tutor es ayudar a los padres a diseñar el proyecto educativo que le conviene a su hijo, buscando unidad de criterio entre la familia y el colegio. Es una tarea sistemática, que se apoya en una relación de confianza con el alumno y con sus padres, que son los primeros educadores.
Los tutores son, en su mayoría, profesores del Instituto. Animan y orientan a cada alumno en sus estudios, lo aconsejan en el trato con sus amigos y lo ayudan a formar su carácter, para que dé lo mejor de sí. La meta es que cada alumno pueda formular y llevar adelante su propio proyecto de vida.
A esto lo llamamos educación personalizada. Parte de tres rasgos de toda persona que la tutoría trabaja uno por uno:


El tutor también se reúne con los padres en la sala de Tutorías. En esas entrevistas, la familia y el colegio miran juntos cómo está el alumno, qué necesita y cómo acompañarlo desde casa y desde la escuela, con un mismo criterio.
Así, durante todo el secundario, el tutor es el nexo entre la familia y el colegio.
Los padres son los primeros educadores de sus hijos. Por eso, a lo largo del año, el Instituto Madero arma encuentros para que las familias se conozcan, compartan y acompañen juntas la educación de los alumnos.

Una noche por curso, las familias de cada división se juntan a compartir una comida y a conocerse. En 2026 se hicieron los de 1° A, 1° B, 2° A y 2° B, entre abril y junio.

Una noche con música en vivo de los alumnos, metegol, ping-pong y mesas por curso. Este año fue el sábado 17 de octubre.

Encuentros sobre la educación de los hijos, como la charla sobre el afecto en la crianza, en mayo, y los talleres «Protege tu corazón» sobre la educación de la sexualidad en la adolescencia.

Padres e hijos se preparan juntos en la catequesis familiar, en la capilla del Instituto.
Andrea es mamá de un alumno de 2° año. Cuenta, con sus palabras, cómo viven el colegio en su casa.
Ver a tu hijo salir del colegio contento… que vuelva a casa cansado, sucio y orgulloso de las cosas que hace.
La formación tecnológica le sirve para toda la vida… La ventaja es otra: el grupo humano, los valores.
Cada alumno que pasa por el Instituto Madero no es un número: es alguien con nombre y apellido.
Andrea, mamá de un alumno de 2° año
El Instituto Madero cuenta con una orientadora familiar, que forma parte del Departamento de Orientación junto con los tutores y la capellanía. Acompaña a los padres en su tarea de educar: a fortalecer los vínculos en casa, a anticiparse a los conflictos y a atravesar los cambios que trae cada etapa, como la llegada de la adolescencia.
No es una terapia. Es una orientación que mira a la familia entera y parte de lo que cada una ya tiene de bueno.
Algunos temas que se trabajan
En el cine debate, los alumnos ven una película, escuchan de dónde sale la historia y después la discuten en grupo. Es una forma concreta de aprender a argumentar, a escuchar otras miradas y a animarse a dar la propia.
Como en el resto de la formación, se busca que cada alumno aprenda a pensar con cabeza propia.

Siguiendo el espíritu y las enseñanzas de San Josemaría Escrivá, el Departamento de Orientación organiza actividades que completan la formación académica con formación humana y espiritual, para padres, docentes, alumnos y egresados.

Los alumnos que lo eligen se preparan con la catequesis del Instituto y reciben los sacramentos acompañados por sus familias. En 2026, un grupo de alumnos tomó la Primera Comunión en mayo y otro recibió la Confirmación en septiembre.


Las clases de educación física son en el Club del Banco Central: canchas de fútbol, pista de atletismo y mucho verde. Ahí entrena el equipo de atletismo que representa al Instituto Madero en los Juegos Bonaerenses, y ahí se corren los Interbandos: rojos contra azules, todos los años.
El deporte enseña a superarse, a jugar en equipo, a ganar y a perder. Por eso es parte de la formación, no un recreo.

Todo lo anterior tiene un destino concreto: el perfil con el que queremos que cada alumno termine el secundario y salga al mundo del trabajo.

Próximo examen de ingreso: martes 24 de noviembre.